"Ojeador de la nada"

Serafín Rojo
Fotografía
No es ser de ceder a la costumbre displicente y limitada enseñanza en los talleres de Daemon o cualquier otro lugar que aun así no se le parezca; no son tampoco unas cuantas salidas regulares lo que lo invita a perfeccionar su técnica, sino la salida misma de ellas pues no cree en un estandarte para la creación.
Sus insuperables pasos desproporcionados de la tradición y a seguir son su vida propia y oportuna, la ama con malquerencia y semejante a esto lo hace con la oposición misma esa que lo excita a escribir congelando memorias sobre ellas y a la postre, pues éste por si solo, íntima con la libertad… de modo que los significantes disparos ámbar, púrpura, tornasol y topacio son sus medios de expresión y transmisión del significado. Balas de matiz que golpean conciencias con sutileza haciéndonos recordar… el emancipador juego de la terapia y el despliegue de soplos nobles dignos de todo potencial sensible en los humanistas enfermos; recreando con avidez en una función interminable a la razón, la despiadada fusión del dolor del no delirio y la no fantasía.
Lo que cautiva e incita al Maquinista de este vagón a desfundar su mirada, su pluma ligera y su magnánima compensación de colores enveloppes, no son las inadvertidas paredes blancas, los cogollos de atmósfera o la frialdad del hierro; sino, la fenomenología del tiempo en lo uno mismo… “lo siempre mismo y lo siempre diferente” modus cognoscendi & modus essendi, aquello que se descubre con base en la suspensión, y por lo que cada una de sus obras cobrase luego sentido y también validez.
Así que, mientras solo los justos gozan de desolación y justicia, justamente el Maquinista de este vagón es ser de si mismo… creado y creador de su propia percepción vibrante de interdependencia precaria entre la coloración, el luminiscente despliegue del ambiente y el declive de la forma; en síntesis, su evocación memorable, y los silvanotes versos carbonatados provenientes de de su caldera, son las excelsas y estacionarias visiones provenientes de sus coreados viajes por el tiempo… como el ojeador de la nada, como el maquinista del lapso.


desde mi ratonera dijo
es nuestro mAquI un ser único en su especie...(menos mal) jajaja...
capaz de mimetizarce en cada espacio, en cada selva ya sea la del lenguaje, la de cemento, la del deseo en fín cualquier lugar que pueda existir...
sus habilidades son sobrenaturales y siempre está al acecho como el mejor de los cazadores, olfateando con sus rayos violets... el instante y su fragmento temporal, el color y su paleta, el objeto y su escencia!!!
pero siempre, siempre causando controversia, abriendo un espacio a todos aquellos que desde la ausencia del sonido prefieren hacer estruendo con las palabras!!!
17 Febrero 2008 | 04:15 PM